El administrador de fincas es el director de operaciones del edificio. Exija el mismo estándar que esperaría en su vida profesional.
Transparencia en tiempo real, no una junta anual.
El administrador convencional informa una vez al año. Nosotros, en tiempo real.
Presupuesto, cuotas, juntas, contratos de mantenimiento, cumplimiento normativo y comunicación proactiva.
El estado de las zonas comunes refleja el valor del edificio entero.
Selección y supervisión de proveedores con protocolos de calidad y condiciones de volumen negociadas.
Un proveedor mal elegido es un problema de todos los propietarios.
Mínimo 3 presupuestos por necesidad, supervisión de trabajos y evaluación continua. Quien falla, sale de la red.
El seguro de la comunidad es la última línea de defensa.
Auditoría de cobertura, ofertas competitivas en cada renovación y gestión completa de siniestros.
Comunicación en tiempo real y eficiencia energética con criterio económico.
Los propietarios esperan comunicación en tiempo real, no circulares en papel.
Incidencias desde el móvil, recibos, documentación, votación electrónica y reserva de espacios comunes.
Un edificio ineficiente pierde valor y dinero cada mes.
ITE, IEE, certificación energética y plan de mejoras priorizado. Incluye información de subvenciones disponibles.
Auditamos la gestión actual de su comunidad sin compromiso y le mostramos qué se puede mejorar; en servicio y en coste.
Solicitar auditoría